PODCAST Hablamos de Europa

Erasmus ha supuesto el mayor movimiento de personas producido desde la II Guerra Mundial  

 

Universidades de EEUU ya puntúan como mérito  haber viajado y trabajado por el mundo 

miércoles, 07 abril 2021

VALÈNCIA. Europa tiene muy claro que los jóvenes no son el futuro sino el presente de la UE. Cada vez hay mayor número de programas destinados a ellos. Desde que España ingresó en la Unión Europea hay iniciativas que han marcado la historia de los que ahora ya no son tan jóvenes. ¿Quién no conoce las becas Erasmus? ¿Quién no ha proyectado viajes con Interrail? ¿Cuántas veces hemos echado mano del Carnet Jove?

Eso solo fue el principio de una larga amistad que ha derivado en decenas de proyectos. Precisamente, la comisaria europea Mariya Gabriel ha presentado el nuevo programa Erasmus+ para el periodo 21-27 repleto de iniciativas nuevas o convocatorias  para jóvenes que no se pudieron disfrutar por la pandemia. Todas ellas tienen un denominador común: giran en torno a tres grandes temas que dominan el pensamiento europeo: inclusión, digitalización y pacto verde. No solo intentan arreglar la economía sino encauzar hacia un futuro mejor y que los jóvenes lo construyan”, señala Jesús Martí, director general del IVAJ quien ha explicado en los micrófonos del programa de Plaza Radio `Hablamos de Europa´ todas las novedades que Bruselas, en colaboración con las entidades valencianas, ha preparado para los jóvenes.

El proyecto preferido del director del IVAJ, quien lleva toda una vida dedicado a trabajar con jóvenes, primero como técnico en un ayuntamiento y ahora desde la Dirección General, es quizá el menos internacional y más local de todos los presentados pero con un gran componente social y  vocacional. `Youth Participation Activities´ es un programa de Erasmus + en el que grupos de jóvenes se organizan para realizar alguna actividad en su localidad como ayudar a personas mayores, realizar actividades culturales o cuidar el medioambiente. Son proyectos que ya realizaban sin ninguna ayuda pero que la UE quiere apoyar para que puedan seguir haciéndolo con más medios.

  “Los jóvenes están más concienciados que los adultos en temas medioambientales, digitales e inclusivos”, destaca Jesús Martí, quien está muy orgulloso de los jóvenes de hoy en día que ven a los demás como iguales.  La inclusión a la que se refiere Bruselas no solo está relacionada con la accesibilidad física sino también con la lengua, etnia o religión. Europa quiere erradicar las discriminaciones y partir en igualdad de oportunidades y la mejor forma de conseguirlo es viajando y conociendo otras culturas.

28 millones de euros y 10 millones de personas moviéndose

“Erasmus+ es un gran proyecto.  Hay 28 millones de euros destinados a que diez millones de personas se sumen a los diferentes proyectos de movilidad en el periodo 21-27. Hasta el momento, los programas de Erasmus han supuesto el mayor movimiento de gente en Europa  desde la II Guerra Mundial”, incide el director general.

Para muchas personas, jóvenes y no tan jóvenes, los diferentes planes de Erasmus significaron el momento en que se convirtieron en personas, la transición a adultos. “Erasmus es el mejor programa de la UE para que se crean Europa. Por eso está tenido tanto éxito. Erasmus juventud recibió el año pasado un millón de euros”.

El desapego no es bueno para la mente

Por otra parte, el director general del IVAJ ha destacado que Valencia es el lugar que recibe más visitantes Erasmus de toda Europa. La cultura española y, concretamente, la mediterránea es  muy diferente de la de los países del norte. Allí es más normal que al cumplir la mayoría de edad se tomen un año sabático y viajen para saber qué quieren hacer con su futuro. “Es bastante normal que en el norte a los dieciocho años casi te echan de casa. Eso no ni bueno ni malo. La emancipación temprana quizá es buena para la independencia pero no para una buena estabilidad mental. Allí la tasa de suicidios es más alta que la nuestra, hay más desapego familiar. Pienso que en el mediterráneo tenemos una cultura y hay un afecto y unos lazos familiares muy grandes”, comenta Jesús Martí.

Sin embargo, quizá haya un término medio. Ni ese desapego norteño ni que los más jóvenes vivan en una burbuja alejados de la realidad. Por eso, el director general opina que es fundamental que se participen en los diferentes programas Erasmus que ofrecen salidas al extranjero desde unas semanas hasta varios meses. No hace falta irse un año entero a los dieciocho años pero sí unas semanas y con diferentes programas

Puesta de largo

Una de estas iniciativas es muy curiosa. Podría recordarnos a una puesta de largo, un regalazo que la UE realizar el año en el que se cumplen dieciocho años, ni uno más ni uno menos. La Comisión Europea lazó el DiscoverEU para ofrecer la oportunidad de viajar gratis por Europa durante 30 días como máximo y deberán visitar al menos un Estado miembro en la Unión Europea diferente de su país de residencia. En octubre se ofertarán 60.000 plazas y para este mismo verano hay otras 5.000 plazas que no pudieron utilizarse el año pasado debido a la pandemia. El único requisito es cumplir la mayoría de edad este año y realizar una carta en el que se expliquen los motivos por los que se quiere realizar esta experiencia. Como novedad, este año se permite ir en grupo y que las organizaciones coordinen el viaje.  Lo normal es que se vayan  solos, con parejas o amigos pero se ha introducido esta opción para que los viajes puedan ser más inclusivos.

El director general ha admitido que si tuviera ahora esos dieciocho años dudaría entre recorrer Italia y Grecia o viajar hacia el frío nórdico. Lo que tiene muy claro Jesús Marí es que “lo que haría sería subirme a un tren, bajarme en cualquier estación, conocer el lugar durante un rato y coger otro tren.  El camino es lo que nos interesa, no el destino”, recuerda.

Me ha cambiado la vida

Enseñar a jugar al futbol, ayudar a construir una escuela, dinámicas de grupo con refugiados, estudiar, formación no reglada o simplemente viajar. Hay decenas de programas que se adaptan a cada persona porque cada uno tiene una personalidad y unas inquietudes diferentes. Por ello, desde el IVAJ se hace especial hincapié en que en todas las localidades haya entidades de apoyo e información a quien quiera emprender esta aventura que les “cambiará la vida”. Esta es la frase más repetida por todos al volver de los diferentes proyectos, comenta Jesús Martí, quien añade que todo el mundo dice que es impresionante vivir experiencias y realidades que no esperaban y que han aprendido a valorar lo propio. Viven tantas experiencias en tan poco tiempo que no saben ni por donde empezar a relatarlas y las resumen en “me ha cambiado la vida”, y para bien.  Inviertes el tiempo en aprender idiomas, ayudar a los demás, mejorar las habilidades de comunicación, saber desarrollar un proyecto. “Estar con otra gente, conocer otras culturas, es fundamental después para encontrar un puesto de trabajo.”

Además, es un impulso al empoderamiento. “Estamos demasiados metidos en redes familiares que nos arreglan todo, que evitan que se sea el protagonista de tus errores y aciertos, algo básico para crecer. Les está quitando el poder que llevan dentro cuando tienen que enfrentarse a la realidad. Cuando recuperan ese poder que antes no tenían o estaba escondido, le llamamos empoderamiento.  “Mi trabajo es que la gente cambie su cabeza y que vea la realidad desde otra perspectiva, que tenga la oportunidad de romper muchos futuros montados sin querer y empiecen a pensar por si mismos. Eso es lo que le hace falta a toda la sociedad, que cada uno tenga proyectos y tire adelante con esos proyectos”, destaca.

Hay sistemas educativos en otros países que integran la posibilidad de viajar y trabajar en el extranjero. Más aún, como destaca Jesús Martí en universidades de EEUU ya puntúan como mérito como haber viajado y trabajado por el mundo. 

Creerse Europa

 “Los jóvenes son los que más se creen Europa”, no entienden la sociedad actual sin sentirnos parte de un proyecto en el que no existen las fronteras artificiales que hemos inventado. Somos los adultos los que tenemos problemas para sentirnos parte de un proyecto de un estado y ahí es cuando surge euroescépticos y situaciones como el Brexit”. Lo que tiene claro Europa es que es un proyecto a construir ya que muchos proyectos aun son muy lejanos a la sociedad, incluso a Bruselas.  

Los adultos estamos teniendo tanto miedo que estamos retrocediendo. Hay muchas inseguridades al meternos en un mundo que no conocemos y en el que se priorizan unas noticias sobre otras que agudizan dichas inseguridades.

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