PODCAST Amanece Valencia

Foto: KIKE TABERNER

Todo hace indicar que la pandemia nos ha cambiado... a peor

El monólogo de Jose Forés Romero en 'Amanece Valencia'

viernes, 15 enero 2021

VALÈNCIA. Desgraciadamente debemos empezar contándoles los datos de fallecidos , hospitalizados, y contagiados que se han notificado en las últimas 24 horas, por ese orden de importancia. Porque si no, acabaremos por aceptarlo con normalidad , cuando la tragedia  es de una magnitud tan grande, que podría pasarnos, como con otros dramas, que, entre comillas, acabaríamos por normalizarlo. 

57 muertes por coronavirus en la Comunitat Valenciana, 2993 pacientes civid ingresados en los hospitales, 440 en las UCI y 6.207 contagios notificados. En el conjunto de España y  en el informe de este jueves se han añadido 201 nuevos fallecimientos.

Contra ese oscuro y lúgubre panorama, porfiamos todos, los que cumplen con las normas y los que no, porque navegamos en el mismo barco que acaba de chocar con un glaciar, y cuyos botes salvavidas empiezan a escasear. 

Dicho lo cual, y aunque la cifra de muertos no haya llegado a los picos de los meses de marzo y abril, solo hace falta darse una vuelta por Europa, para comprobar que si esto no se detiene, el gráfico de decesos se igualará al de once meses atrás.

Es cuestión de esperar a que las medidas restrictivas que ya se han propagado por casi todo el territorio patrio, quizá impuestas  tarde, muy tarde, que den el resultado esperado y ataje la sangría de perdidas humanas.

En ese contexto, aunque también se haya dilatado en exceso, el alcalde València, Joan Ribó parece haber aprendido la lección de la no cabalgata de Reyes, y ayer verbalizaba que las Fallas no se celebraran en marzo ni de lejos. 

Ribó anunciaba  este jueves que las próximas fiestas no se podrán celebrar  en las fechas tradicionales  y que habrá que esperar a "una situación más conveniente". 

Contundencia en su respuesta, la que no se había producido en otros tiempos de la pandemia cuando se le cuestionaba sobre la celebración de las fiestas.  Él y el concejal de Cultura Festiva, Carlos Galiana,siempre  hablaban de un plan B, C o D.  Pero la realidad se ha impuesto , y sería absurdo continuar con esa hoja de ruta. 

Respuesta que llegaba, seguramente, empujado por las aglomeraciones que se produjeron el pasado 5 de enero con la recepción a los Reyes Magos sobre la que el alcalde se afanó en señalar que aquello no "era una cabalgata”, y que acabó con una imagen que dio la vuelta a España por las que el primer edil tuvo que pedir perdón. Suponemos que no habrán unas no fallas, ni contratos menores de por medio. 

Lo importante es habilitar un plan de ayudas al sector, dinero que , según Ribó emanarán del fondo que han creado entre la Generalitat, las diputaciones y los ayuntamientos, y que en principio parecían tener como principal destinatario a hosteleria, ocio y si acaso, turismo.

120 millones fue el montante anunciado para las empresas valencianas afectadas. Si uno empieza a sumar, entre tantas pymes, con sus empresarios y sus empleados que también van en ese mismo barco, aquello no tiene mucha pinta de que sirva para algo.

O empiezan todas las administraciones, sobre todo el Gobierno central, a poner encima de la mesa más recursos, o se dedican a reorientar prioridades, a eliminar órganos superfluos o innecesarios en este momento, y a dejar de subvencionar a los colegas de turno, o dentro de unos meses, el dinero que no se ha invertido en ayudas, en rescatar la economia para salvar vidas , se tendrá que destinar a pagar subsidios, con ciudadanos que no podrán aportar a la sociedad con sus impuestos y  con disminución en las cotizaciones a la Seguridad Social , creando el escenario perfecto para ir a la deriva. En marzo de 2020 se decía que esto nos vendría bien para cambiar. Todo hace indicar que será a peor.

A estas horas de la mañana, no es cuestión de que lleguen de mala leche al trabajo, o les resulte indigesto el café. Así que busquemos el lado bueno de las cosas. Verán, no solo se están vacunado nuestros mayores o al personal sanitario, también hay servidores públicos, jóvenes y sanos, que han recibido sus dosis. 

Es una sorprendente tendencia que se ha producido en varias localidades de  la Comunitat y del resto de España. Alcaldes y alcaldesas aprovecharon las primeras jornadas de vacunación para que les inyectaran una dosis. 

Por ejemplo, como cuenta Valencia Plaza, el alcalde de Rafelbunyol, Fran Lopez. También el alcalde socialista de El Verger, Ximo Coll, que lo desveló  en una junta de portavoces celebrada este jueves a preguntas de los grupos de la oposición, PP y Compromís. Coll no es ni sanitario ni forma parte de los primeros grupos de riesgo, como el personal vulnerable y el sanitario, que es el que se está vacunando esto días. Como tampoco la alcaldesa de Els Poblets, la también socialista Carolina Vives. Coll y Vives son matrimonio.

Además, el alcalde de El Verger informaba  que se han vacunado el jefe de la Policía Local del municipio y distintos policías y guardias civiles de los dos municipios. Aquello debió ser  una ‘Pfizer Party’. Se escudan en que sobraban dosis. No parece una causa justificada, al menos, en según qué circunstancias. La Conselleria de Sanitat Universal y Salud Pública ha abierto una investigación al departamento de salud de Denia (La Marina Alta), para esclarecer los motivos por los que, supuestamente, se ha procedido a vacunar a personas que no estaban encuadradas en los grupos de residencias o sanitarios que corresponde vacunar en este momento.  


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